El fondeo de una empresa empieza en su operación: cuánto tarda en cobrar, cuándo paga, qué inventario mantiene y qué compromisos adquiere para crecer. La estructura financiera se construye sobre ese ciclo y sobre la capacidad real de generar efectivo.
La relevancia de esta perspectiva aparece en los datos. En la encuesta de Banco de México correspondiente al segundo trimestre de 2026, el 60.9 % de las empresas encuestadas reportó haber utilizado financiamiento de proveedores, y el 24.5 %, crédito de la banca comercial. Estos porcentajes indican la proporción de empresas que utilizaron cada fuente; no representan su participación en el monto total financiado. Banco de México, 20 de agosto de 2026.
Para un director financiero, la tarea consiste en combinar fuentes acordes con el destino de los recursos, el plazo de generación de efectivo y el riesgo que el negocio puede asumir. Una buena estructura debe funcionar también cuando las ventas se retrasan, aumenta el costo financiero o se cierra una ventana de refinanciamiento.
1. Entender qué se está financiando
Conviene distinguir entre necesidades temporales de capital de trabajo, inversión productiva, adquisiciones y proyectos de crecimiento cuyo rendimiento todavía es incierto. Cada necesidad exige evaluar el horizonte de generación de efectivo y, cuando se recurre a deuda, la fuente de pago.
También hay que distinguir las obligaciones que se asumen. Los pasivos operativos surgen de la actividad comercial; la deuda financiera implica obligaciones contractuales de pago; los accionistas asumen riesgo a cambio de una participación en el valor residual de la empresa. El financiamiento basado en activos se estructura a partir de cuentas por cobrar, inventarios o equipos y puede superponerse con esas categorías. Estas etiquetas describen una lógica económica; la clasificación contable requiere revisar contratos y normas aplicables. OCDE, marco de instrumentos de financiamiento.
Una empresa rentable puede quedarse sin liquidez si financia activos de recuperación lenta con obligaciones que vencen antes. Por eso, el primer paso es alinear la generación de efectivo con el calendario de pagos comprometidos.
2. Aprovechar la operación con disciplina
Negociar plazos con proveedores puede reducir la necesidad de efectivo. Deben evaluarse el costo de renunciar a descuentos, las condiciones de compra y la capacidad del proveedor para sostener los plazos acordados. Atrasar pagos unilateralmente deteriora una relación comercial de la que puede depender la continuidad del negocio.
Los anticipos de clientes, los contratos con pagos por hitos y los esquemas de prepago pueden financiar la producción o la prestación de servicios. A cambio, la empresa asume una obligación de entrega y, según el contrato, una eventual obligación de devolución. Destinar esos recursos a proyectos ajenos puede dejar sin respaldo el compromiso que originó el anticipo.
Mejorar la cobranza, la rotación de inventarios y la disciplina de compras libera efectivo, aunque el alcance de estas mejoras tiene límites operativos. Retener y reinvertir el efectivo generado por la empresa también tiene un costo de oportunidad, pues compite con otros usos, como el pago de dividendos y las inversiones alternativas.
Cuando una institución financiera paga a los proveedores en el marco de un acuerdo de financiamiento, deben revisarse la sustancia del acuerdo, su presentación contable y el riesgo de concentración. Las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF, o IFRS por sus siglas en inglés) exigen información que permita evaluar cómo afectan estos acuerdos a los pasivos, los flujos de efectivo y la exposición al riesgo de liquidez. IFRS Foundation, mayo de 2023.
3. Financiar activos y derechos de cobro
El factoraje permite obtener efectivo anticipadamente mediante la cesión de cuentas por cobrar. En el factoraje con recurso, el cedente conserva obligaciones frente al factor ante determinados incumplimientos de pago del deudor. En el factoraje sin recurso, se transfiere el riesgo de crédito cubierto por el contrato; pueden subsistir responsabilidades por controversias comerciales imputables al cedente. Deben evaluarse la calidad crediticia del deudor, la elegibilidad de las facturas, las retenciones y los límites de concentración. Bancomext, guía de factoraje.
La expresión «sin recurso» tampoco determina por sí sola la baja contable de la cuenta por cobrar: conforme a IFRS 9, deben evaluarse la transferencia de riesgos y beneficios y, cuando corresponda, la transferencia del control. IFRS Foundation, documento técnico AP9B, abril de 2023, apéndice B: criterios de baja de IFRS 9.
El arrendamiento permite utilizar un activo mediante pagos periódicos. Su conveniencia depende del desembolso inicial, el mantenimiento, los seguros, la flexibilidad contractual, el valor residual y las condiciones de terminación. Conforme a IFRS 16, el arrendatario generalmente reconoce un activo por derecho de uso y un pasivo por arrendamiento, con las exenciones previstas en la norma. Su evaluación económica debe incluir esos compromisos. IFRS 16.
En ambos casos, el director financiero debe identificar qué activos o derechos quedan comprometidos y cómo afecta esto a la capacidad de obtener financiamiento adicional.
4. Elegir acreedores y negociar margen de maniobra
La banca comercial, la banca de desarrollo, las SOFOM y los fondos de deuda privada pueden cumplir funciones complementarias. La elección depende del apetito de riesgo y la especialización del prestamista, así como de la moneda, el plazo, las garantías y la capacidad de ejecución. En México, el objeto principal de las SOFOM puede comprender crédito, arrendamiento financiero y factoraje. CNBV, descripción institucional.
Una línea de crédito revolvente puede financiar el ciclo de capital de trabajo; un crédito amortizable puede respaldar una inversión con generación de efectivo previsible. Los fondos de deuda privada pueden ofrecer estructuras a medida, pero la comparación debe considerar las comisiones, las garantías, las restricciones y las condiciones de amortización, pago anticipado y terminación.
El análisis exige revisar los covenants, es decir, las obligaciones y restricciones contractuales relativas al apalancamiento, los índices de cobertura, los dividendos, el endeudamiento adicional o la disposición de activos. Una tasa atractiva pierde valor si las condiciones del financiamiento dejan a la empresa sin margen para absorber un trimestre débil.
También importa distinguir entre una línea comprometida, sujeta a las condiciones pactadas, y una línea no comprometida, cuya disponibilidad depende de decisiones posteriores del acreedor. Diversificar prestamistas aporta más valor si también reduce la concentración de vencimientos y garantías y el riesgo de perder acceso al financiamiento.
5. Incorporar capital e instrumentos híbridos
Cuando la recuperación de la inversión es lejana o incierta, aumentar el endeudamiento puede ejercer demasiada presión sobre la liquidez. El capital de socios actuales, inversionistas estratégicos o fondos de capital privado puede financiar esa etapa y absorber pérdidas, según los derechos pactados.
La negociación comprende la valuación, la dilución accionaria, el gobierno corporativo, los derechos de veto y el horizonte de salida. Una compraventa de acciones existentes entrega recursos al accionista vendedor; para financiar a la empresa, los fondos deben ingresar a ella, por ejemplo, mediante la suscripción de acciones de nueva emisión.
El financiamiento mezzanine y los instrumentos convertibles combinan características de deuda y capital. Pueden incluir subordinación, remuneración vinculada al desempeño o conversión en acciones. Además del cupón, su evaluación debe considerar los intereses o rendimientos acumulados, la prioridad de cobro y la posible dilución accionaria. La clasificación contable depende de sus términos. OCDE, financiamiento híbrido.
La pregunta central es cuánto riesgo puede asumir cada proveedor de recursos y qué derechos recibe a cambio.
6. Acceder a los mercados de valores
La BMV y la BIVA ofrecen vías para emitir valores. Las bolsas proporcionan infraestructura y reglas de mercado; los recursos provienen de los inversionistas que adquieren los instrumentos, con la participación de intermediarios colocadores. El listado, por sí solo, no garantiza una colocación. BMV, proceso de listado.
Los bonos y certificados bursátiles permiten estructurar deuda con diferentes plazos y condiciones. Una emisión primaria de acciones aporta capital a la empresa y otorga derechos de propiedad a quienes las suscriben. La bursatilización utiliza activos o derechos de cobro como respaldo de valores, normalmente mediante un vehículo o fideicomiso. Su viabilidad depende de la calidad de los flujos, la estructura jurídica, la administración y las protecciones para inversionistas. La bursatilización no implica, por sí sola, eliminar deuda ni dar de baja activos del balance; esos efectos dependen de los contratos y del análisis contable. BMV, instrumentos; BIVA, alternativas de listado.
El acceso a los mercados implica costos iniciales y recurrentes de estructuración, asesoría jurídica, auditoría, colocación, listado, calificación crediticia cuando corresponda y divulgación de información. El tamaño de la operación debe justificar esos costos. También se necesita gobierno corporativo, información confiable y capacidad para cumplir obligaciones posteriores a la emisión, según la vía elegida. BMV, cuotas de listado y mantenimiento; BIVA, requisitos según la vía de inscripción.
Los mercados internacionales pueden ampliar la base de inversionistas mediante emisiones de deuda o de acciones, ya sea en ofertas públicas o en colocaciones privadas sujetas al régimen aplicable. Acceder a ellos añade exigencias jurídicas, de divulgación de información y de ejecución. La SEC, por ejemplo, distingue ofertas registradas y exentas para emisores extranjeros. SEC, emisores extranjeros.
Una tasa de interés menor en otra moneda debe evaluarse considerando el costo de las coberturas, las comisiones y los riesgos residuales. Los flujos disponibles para el pago deben ser congruentes con la moneda, el monto y el calendario de la obligación.
7. Integrar las piezas y probar la resistencia
Pensemos en un fabricante hipotético que obtiene un contrato importante, necesita aumentar sus inventarios y requiere maquinaria. Podría negociar un anticipo vinculado a entregas, acordar plazos sostenibles con proveedores y financiar facturas elegibles mediante factoraje. La maquinaria podría financiarse mediante arrendamiento o deuda de mayor plazo. Si la expansión exige desarrollar un mercado cuya demanda es incierta, una aportación de capital podría absorber parte de ese riesgo.
Esa combinación requiere comprobar que las mismas cuentas por cobrar no estén comprometidas de forma incompatible, que los vencimientos acompañen la cobranza y que exista liquidez para retrasos. Una futura emisión bursátil se evaluaría cuando la escala y la preparación la justifiquen.
Antes de contratar, conviene modelar escenarios de menores ventas, cobranza más lenta, tasas de interés más altas y falta temporal de acceso al refinanciamiento. El análisis debe mostrar el saldo mínimo de efectivo, el servicio de la deuda, el margen frente a los covenants financieros y las medidas disponibles. El EBITDA ayuda a analizar el desempeño; las obligaciones se pagan con efectivo.
Cinco preguntas para el consejo
- ¿Qué necesidad estamos financiando y qué flujos permitirán cumplir los compromisos asumidos?
- ¿Cómo afectan el plazo, la moneda y el calendario de pagos a nuestra liquidez en un escenario adverso?
- ¿Cuál es el costo total del financiamiento, incluidas las comisiones y las coberturas, y qué implicaciones tienen las garantías exigidas y la dilución potencial?
- ¿Qué restricciones aceptamos, qué derechos otorgamos y cuánto margen de decisión conservamos?
- ¿Qué ocurre si perdemos acceso a una fuente de fondeo o no conseguimos refinanciar a tiempo?
Una estructura sólida permite sostener la operación, invertir y preservar opciones en distintos escenarios. La calidad del fondeo se mide por su adecuación al negocio y por la capacidad de cumplir sus compromisos a lo largo del tiempo.